Más allá de Europa: Estrategias comparadas de hedging en el mundo no europeo
Argumento central
El hedging no es exclusivo de América Latina. En regiones fuera de Europa, como el Sudeste Asiático, Oriente Medio y el Sur de Asia, las potencias medias usan variantes de una estrategia parecida. Estas potencias mantienen relaciones con rivales al mismo tiempo y evitan alinearse formalmente con alguno de ellos. Sin embargo, el nivel de automatización del hedging varía mucho. Es más fácil de aplicar en países con instituciones fuertes, economías diversas y cierto aislamiento geográfico. En cambio, los que dependen de un solo sector, están geográficamente expuestos o tienen instituciones débiles, tienen menos margen para hacerlo. En Latinoamérica es un patrón general. Sin embargo, fuera de Europa hay diferencias y ejemplos más extremos.
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El instrumental conceptual
Los estudios sobre hedging empezaron sobre todo cuando los Estados del Sudeste Asiático tuvieron que adaptarse al crecimiento de China. Evelyn Goh describió el hedging de la ASEAN como una estrategia que se usa cuando el balancing, el bandwagoning o la neutralidad no son posibles o no se quieren. Consiste en negarse con cuidado a tomar partido. Kuik Cheng-Chwee ajustó este concepto al definir el hedging como el “espacio estratégico entre balancing y bandwagoning”. Esto permite a los Estados manejar riesgos y buscar mayores beneficios al mismo tiempo.
Otros autores expandieron el concepto. Hoo Tiang Boon definió el hedging como una estrategia para entornos inciertos, en preparación a “resultados predeciblemente negativos” antes de que ocurran. Así, el hedging no trata tanto de evitar problemas, sino de estar listo para enfrentarlos cuando lleguen.
El enfoque más reciente se llama “era multi-alineada”. Las potencias medias y pequeñas forman diferentes alianzas y asociaciones en vez de escoger solo un bando. Los términos “multi-alineamiento” o “geometría variable” muestran la búsqueda simultánea de opciones en distintas áreas al mismo tiempo. El término “hedging” no describe esto por completo.
II. Los casos fuera de Europa
Vietnam: del bambú al baniano
El hedging de Vietnam es el más estudiado y ha cambiado con el tiempo. La metáfora tradicional, llamada “diplomacia del bambú”, muestra la estrategia de doblarse sin romperse. De esta forma, Vietnam se mueve entre potencias sin quebrarse. Sin embargo, los analistas vietnamitas ahora usan la imagen del baniano. Esta nueva forma busca construir una base más fuerte y una red de apoyo más firme para que Vietnam pueda resistir mejor.
La economía de Vietnam depende mucho de insumos, bienes intermedios y materias primas de China para su industria exportadora. La estrategia del baniano busca reforzar los lazos con la Unión Europea, Japón, Corea del Sur, Australia y otros países de la ASEAN. El objetivo no es enfrentarse a China. Busca reducir la vulnerabilidad al evitar depender demasiado de un solo socio.
Los analistas vietnamitas ven los riesgos de ceder a la presión de Estados Unidos para distanciarse de China. Un académico dijo que si Vietnam hiciera lo que quiere Washington, en realidad podría volverse más dependiente de China. La lógica económica de la integración es más fuerte que la lógica geopolítica de la separación.
Indonesia: hedging institucionalizado
Indonesia es el país fuera de Europa donde la estrategia de hedging está más presente en las instituciones. El estudio de Muhamad Iksan y Jenn-Jaw Soong sobre la estrategia de Indonesia entre 2016 y 2022 la describe como una “potencia media con una estrategia de hedging”. Indonesia actúa de manera flexible entre la Estrategia Indo-Pacífico de Estados Unidos y la Iniciativa de la Franja y la Ruta de China.
El tamaño de Indonesia y su gran mercado interno, con 270 millones de habitantes y una economía fuerte, son su mayor ventaja. Puede soportar golpes que afectarían a vecinos más pequeños. Su estrategia de hedging no responde solo a lo que sucede, sino que está bien pensada y llega en el momento justo. Esto le permite cuidar sus intereses y mantener relaciones con ambas potencias.
El enfoque neoclásico realista de Iksan y Soong pone énfasis en el liderazgo del Estado, la política interna y la cultura política como factores clave en el éxito del hedging. En Indonesia, el hedging no es solo una decisión de política exterior. También muestra su fortaleza institucional interna.
Filipinas: hedging bajo presión
Filipinas muestra los límites del hedging cuando la ubicación geográfica y los compromisos de alianza limitan el espacio estratégico. Un análisis de 2024 identificó tres etapas del hedging filipino frente a China. De 2001 a 2010 hubo un comportamiento cooperativo. De 2010 a 2016, el comportamiento fue confrontacional. Entre 2016 y 2022 hubo moderación.
La seguridad que brinda el tratado les da tranquilidad. Sin embargo, reduce la flexibilidad para aplicar el hedging. El Tratado de Defensa Mutua con Estados Unidos (1951) le da a Filipinas una garantía de seguridad. Al mismo tiempo, limita sus opciones de hedging. Algunos grupos en Filipinas usan el tratado para reforzar los lazos estratégicos en el Mar de China Meridional y en temas relacionados con Taiwán.
El ex diplomático Wang Losheng describió la estrategia filipina como “a la vez inteligente y astuta”. Mantiene buenas relaciones con Estados Unidos. Al mismo tiempo, “nunca abandona las relaciones amistosas con China”. El propio presidente Marcos Jr. explicó la lógica. “No seas una brizna de hierba entre dos elefantes, porque la hierba será pisoteada.” Pero la proximidad geográfica de Filipinas a Taiwán y sus compromisos de tratado hacen cada vez más difícil proteger a la hierba.
Turquía: el hedge de la OTAN
Turquía es el caso más paradójico. Es un miembro de la OTAN, pero aplica una estrategia de hedging frente a su propia alianza. El intento de golpe de 2016 aceleró un giro hacia el eurasianismo. Versiones turcas resaltan las “alternativas no occidentales”. La compra turca de sistemas rusos S-400 llevó a Estados Unidos a cancelar las entregas de F-35. Ankara también ha profundizado los lazos económicos con Rusia. El comercio creció un 87% en 2022. (TyT, 2022)
El hedging en Turquía es claro con su llamada “política exterior de 360 grados”. Afirma que la alianza occidental no debe limitar su libertad de acción en otras regiones. Según un análisis, Turquía se encuentra en la intersección entre Oriente Medio, Occidente y Eurasia. Busca un enfoque multilateral.
La reunión entre Erdoğan y Trump en septiembre de 2025 fue un “período de reinicio de intereses”. No hubo un regreso a la cooperación, solo un intercambio temporal de beneficios. Estados Unidos usó las ventas de armas como gancho para alejar a Turquía de la energía rusa. Durante ese tiempo, mejoró el equipamiento militar. Ninguno de los dos lados trató las contradicciones estructurales centrales.
Arabia Saudita: hedging multi-riel
El hedging de Arabia Saudita funciona sobre todo por la infraestructura de pagos y las relaciones energéticas. El reino probó la plataforma mBridge de CBDC transfronteriza de China. Después se retiró en silencio de la participación formal. Sin embargo, esto no quiere decir que Arabia Saudita haya dejado de usar el RMB. Tampoco significa que sus bancos hayan dejado de usar CIPS.
Su estrategia es tener la mayor cantidad de opciones posible. Aprende sobre mBridge. Mantiene el acceso a CIPS. Sigue usando el dólar como referencia. Explora Ripple. Observa el Project Agorá. Conserva tantas alternativas de pago como pueda. Evita depender de una sola opción.
La estrategia de Riad es dejar el “mono-alineamiento” y tomar un realismo transaccional. Usa infraestructura china, energía rusa y la seguridad de Estados Unidos. Al mismo tiempo, busca ser “un polo autónomo”. Lo impulsa la necesidad de sobrevivir en un Oriente Medio multipolar.
India: el hedge restringido
El hedging de India frente a China tiene raíces profundas. Hoo Tiang Boon dice que la relación de India con la Unión Soviética durante la Guerra Fría estaba, en gran parte, dirigida contra China. Pero India también hace hedging frente a Estados Unidos. Mejora las relaciones con los países del Sudeste Asiático para obtener apoyo si las relaciones con China empeoran.
Según el análisis, India teme que China reaccione de manera muy sensible. Por eso, actúa con mayor cautela al hacer hedging. India combina el hedging con otras estrategias. Mantiene el diálogo en los BRICS y otros foros multilaterales. Desarrolla misiles de largo alcance para disuadir. Evita enfrentamientos extremos o públicos.
Singapur: el hedge transaccional
El enfoque de Singapur es el más claramente transaccional. El ministro de Defensa Chan Chun Sing cambió su postura de “no elegir bando” a “elegir el lado de Singapur”. Esto significa, en esencia, que se inclinan por quien ofrezca más ventajas.
La estrategia de Singapur es mantener una economía conectada con China y su seguridad respaldada por Estados Unidos. Este enfoque de doble vía funcionaba bien cuando lo económico y la seguridad estaban separados. Pero la “pan-securitización” promovida por Estados Unidos ha eliminado esa separación. Como advierte un análisis, “sin importar cómo elija Singapur, puede estar equivocado”.
III. Patrones transversales
Patrón 1: El espectro de automatización
Las estrategias de hedging varían mucho en su nivel de automatización. En Brasil, el hedging es automático porque forma parte de instituciones multilaterales, un cuerpo diplomático profesional y relaciones comerciales diversas. En Singapur, es manual y necesita ajustes constantes. También depende de señales políticas. (Sardenberg, 2017)
El hedging automático no depende de las preferencias de una persona o de un gobierno. Esto lo hace más resistente. En cambio, el hedging manual es más flexible. Sin embargo, también es más frágil y vulnerable a cambios políticos internos y presiones externas.
Patrón 2: La restricción geográfica
La geografía no cambia. Filipinas no puede separarse de Taiwán. México no puede dejar de estar cerca de Estados Unidos. Turquía, por su ubicación entre Europa, Oriente Medio y el Cáucaso, tiene ventajas y también limitaciones.
Los estados con aislamiento geográfico, como Indonesia, Brasil y Arabia Saudita, disfrutan de un margen mayor. Los países con aislamiento geográfico, como Indonesia, Brasil y Arabia Saudita, tienen un mayor margen para brindar cobertura. Por otro lado, los que están en zonas de tensión, como Filipinas, México y quizá Perú, tienen menos opciones en los ámbitos económico y de seguridad. Vietnam comercia con China. Sin embargo, mantiene un diálogo de seguridad con Estados Unidos. Arabia Saudita compra armas estadounidenses y prueba sistemas de pago chinos. La estrategia de Singapur se basa en esta separación. (Min, 2025)
Cada vez cuesta más separar la economía de la seguridad. El “de-risking” y la “pan-securitización”, que impulsa Estados Unidos, ahora coinciden en ambos casos. Cuando Washington pide a los países que elijan un bando en asuntos como los semiconductores, los pagos o la infraestructura, ya no se puede mantener esa separación.
Patrón 4: La variable institucional doméstica
Con instituciones fuertes, como fuerzas armadas profesionales, una justicia independiente y sistemas políticos variados, es posible mantener el hedging aunque cambie el liderazgo. Por otro lado, quienes tienen instituciones débiles dependen más de la persona que está en el poder.
El caso de Perú es extremo. Nueve presidentes en diez años. Pero el patrón es común. La debilidad institucional hace que el hedging dependa de las personas y no de las estructuras. (Cahua, 2026) Cuando cambia el líder, cambia la estrategia.
IV. Implicaciones para la comparación latinoamericana
Los casos no europeos agudizan el análisis latinoamericano en tres sentidos:
Primero, estos casos muestran que el hedging no se limita a una región. Es una respuesta global de las potencias medias ante la competencia entre las grandes potencias. La estrategia de Perú no es única. Es una variante del patrón que se observa desde Hanói hasta Riad y Brasilia.
En segundo lugar, muestran que los límites del hedging dependen sobre todo de factores estructurales como la geografía, la concentración económica y la capacidad institucional. Importa más esto que la voluntad política. Un gobierno que quiera aplicar hedging puede verse limitado por un contexto más complejo. Las condiciones que facilitaron el hedging durante la era de la globalización, como la separación entre la economía y la seguridad, la tolerancia estadounidense a la no alineación y el enfoque chino en el compromiso económico, están desapareciendo (Ferchen, 2025). La “era multi-alineada” es real. Sin embargo, resulta más inestable de lo que el término sugiere.
V. Conclusión
El análisis comparado del hedging fuera de Europa muestra que no siguen una lógica común y no comparten las mismas vulnerabilidades. Las potencias medias buscan autonomía. Mantienen varias relaciones sin alinearse de forma formal y mantienen opciones abiertas. Tienen éxito cuando su situación estructural lo permite. Esto ocurre cuando la geografía ayuda, la economía es diversa y las instituciones son fuertes. Encuentran problemas cuando estas condiciones no se cumplen.
Perú no tiene una posición única ni fácil en este sentido. Comparte con Vietnam la fuerte dependencia de la economía china. Comparte con Filipinas la exposición a los intereses estratégicos de Estados Unidos. Comparte con Turquía la tensión entre los compromisos de seguridad y las relaciones prácticas con otros actores. Pero, a diferencia de Brasil, Indonesia y Arabia Saudita, Perú no tiene el colchón estructural que hace que el hedging sea más sostenible y menos frágil.
El marco de “tigre herido” de un análisis anterior se aplica a todo este panorama. El peligro no es que el marco del “tigre herido” se aplique aquí ni que el hegemón acepte el hedging para siempre. El problema es que, en algún momento, decida que tolerarlo cuesta más que usar la fuerza. Cuando eso pase, ya sea en el Mar de China Meridional, en Oriente Medio o en la costa del Pacífico sudamericano, el hedging pasa a ser gestión de crisis. Los países exitosos serán los que tengan un hedging lo bastante automatizado para soportar la presión y una posición estructural que los haga demasiado valiosos para perder. “Global Security Strategies.” International Security, 32(3), 113–157.
- Kuik, C.-C. (2008). “The Essence of Hedging: Malaysia and Singapore’s Response to a Rising China.” Contemporary Southeast Asia, 30(2), 159–185.
- Hoo, T.B. (2018). China’s One Belt One Road Initiative and Southeast Asia. Routledge.
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- Kausikan, B. (2023). “The Art of the Hedge: Singapore’s Foreign Policy in a Multipolar World.” Foreign Affairs.
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- Erdoğan-Trump Meeting Analysis (2025). “Turkey Between NATO and Eurasia: A Period of Interest Reset.” Middle East Policy, 32(4).
- “Payment Infrastructure as Hedging: The Saudi Case” – Saudi Arabia’s Multi-Rail Strategy (2025), Carnegie Endowment for International Peace.
- Vietnam Banyan Strategy (2024). ‘From Bamboo to Banyan: Vietnam’s Evolving Hedging Doctrine’. ISEAS Perspective, No. 45.
- He, K. (2024). “Multi-Alignment and the New Geometry of Middle Power Diplomacy.” International Affairs, 100(3).
- Kuik, C.-C., Idris, N., & Nor, M. (2023). “Hedging in the Age of Great Power Competition: A Conceptual Reappraisal.” The Pacific Review, 36(5).
- FLACSO (2025). “Hedging Strategies in Latin America: Between China and the United States.” Latin American Research Review, 60(1).
